Bastante trabajo me ha costado cometer tantos pecados y los días que peor estoy es cuando me siento delante del ordenador, hoy un poco más raro del normal no os voy a engañar. Creo que cuando soy bueno soy bueno, cuando soy malo soy mejor. Cuando abrí el blog en otras etapas solo contaba lo bueno, lo feliz que vivía, ahora con un poco más arrugas del normal y viendo la mirada atrás, que patético era.


Hoy hablare sin filtros de mis mejores amigos, de fondo ahora sonando el maestro Sabina, me encanta. Hoy pienso en todas esas cosas que estoy viviendo, cuando hablamos de perder podemos hablar de la fantástica necesaria diferencia entre lo que teníamos antes y lo que tenemos hoy. Yo lo he comparado en la gente que me rodea, estoy super emocionado. La comparación es siempre tan absurda porque ya no tiene sentido. Ya, ya sé que nadie es mejor que nadie. Y ahí perdemos lo que otros ganan. Y ahí ganamos aquello a lo que no sabíamos que podíamos aspirar.

Mi tristeza se acumula siempre, la felicidad no. Sí ya no lo entiendes te pido que por favor no me sigas leyendo, ¿ves qué bien? Todo lo demás que pueda decirte será energía negativa, o peor aún, maneras de justificarme, igual que tratamos de justificarnos cuando nos ocurre algo malo, cuando algo nos causa sufrimiento y dolor. Es que no hay mal que por bien no venga. Es que lo que sucede conviene. Es que aquello que no te mata, te hace más fuerte. Es que. Es que. Y tal y tal. Que hay fracasos de los que no se aprende nada de nada. Y que hay personas que pasan por nuestra vida únicamente para restar. La prueba: cuando las eliminas es cuando empiezas a sumar. Y si alguien necesita demostrártelo, eso es que tú no lo has descubierto todavía, que nadie lo va a poder descubrir por ti.

Tengo los mejores amigos del mundo, os lo confieso, sé que jamás nadie podrá entenderlo, es como vivir siempre otra vida, solo tengo claro una cosa. Si me muriese hoy me gusta pensar que también habría gente que se pondría triste. Gente a la que le sabría mal. Gente que me quiso por encima de mis posibilidades. Gente que me echará de menos. Vete tú a saber por qué. Son la gente a la que veo menos de lo que me gustaría. Gente a la que últimamente no me da tiempo ni de llamar. La gente que me ha hecho feliz. La gente que vale la pena. Gente por la que esta vida merece ser vivida. Gente que para mí ha sido y siempre será especial. Aunque la verdad que si me muriese hoy también he vivido muchísimo, pues sí, ya he vivido muchísimo. Ahora pero estoy en una etapa de mi vida diferente. Si me muriese hoy mismo la verdad que sería una putada enorme. Justo cuando acabo de conoceros. Justo cuando me he comprometido con la idea de haceros feliz. Y quién te dice a ti que he vivido lo que he vivido para llegar a vosotros. Yo creo que sois mi destino más original, que viene de origen, porque sólo cuando sabes de dónde vienes puedes querer realmente dirigirte hacia dónde vas.

Por eso, si me muriese hoy, tendría por un lado la tristeza de dejar de emocionarme como lo hacemos. Pero por otro, sería feliz por haberos disfrutado aunque sólo fuesen unos meses. Porque una vez más, el corazón habría triunfado. Por eso, si me muriese hoy, por fin tengo muy claro mis dos últimas ideas.
La primera, sería un flyer válido para entrar en cualquier FESTIVAL con barra libre.
Y el segundo, tendría sólo dos fechas que me cambiaron la vida «18 y 24 de Abril de 2018»
Niko Rosales