Los sesgos del pensamiento

Hoy podría hablar del cerebro, de las ideas que me ocurren. Os cuento que existe el sesgo de confirmación en los pensamientos de nuestro cerebro. Es la que reparte el bacalao en nuestro cerebro, descartamos las ideas buenas y atendemos más a las ideas que ya confirman nuestras ideas previas. No queremos ideas que cambian lo que tenemos concebido. A nuestro cerebro rechaza todo lo que es ajeno a nuestro pensamiento. Hoy os hablaré del pensamiento critico VS el sesgo de confirmación. Yo siempre he sido indisciplinado, me ha costado mucho entender las cosas sin un razonamiento o una explicación. Muchas veces recibía respuestas en colegio, esto es así porque si. No lo entendía. Yo recuerdo la primera comunión y me hice un gran un lio. Con 9 años en la preparatoria de la comunión la idea de Dios lo tenia de forma incomoda, cuando lo preguntaba como un hombre que se convierte en paloma y como es posible que estuviera en todos lados, cuando preguntaba a mi profesora de catequesis me decían porque la biblia lo dice así y los caminos de dios son inescrutables.

«El poder sabe cómo nos gusta alimentar nuestras ideas previas.»

Allí empezó mi pensamiento critico, nos hemos convertido en esclavos de nuestras opiniones. Todo el mundo funciona en PACKS de opinión. Ya sea en redes sociales. Los excesos no venden. La realidad es que la mayoría de las personas, no buscamos la verdad sino afirmar nuestras opiniones. ¿Estamos perfidísimos? No, estamos pero este pensamiento creo que es algo que debe de ser espontáneo y no agarrarnos de el, cuando eres tan consciente de estar vivo y saber que morirás es algo hermoso… pero después viene lo cabrón puede darte ansiedad, emociones variadas, desconexión de todo, perdida de ego, sentir que nada es real, pureza al ver la naturaleza, sentir que estás quedando loco, es algo bello pero arriesgado.

Un día os cuento más.

Vivir conscientemente equivale a concentración .
Esto es excelente.
Buenas tardes.

 

Read more

La clave a veces está en cambiar el foco a la situación.

Uno asume lo que pasa, cuando te enfrentas al dolor en soledad. El dolor es inevitable, lo que es opcional es salir de ahí.

¿Qué he aprendido? 

De la adversidad es lo que más se aprende, pocas lecciones dan cuando no te pasa nada, cuando todo está bien, es maravilloso. Pero la adversidad me ha enseñado a agarrar la vida con esas ganas de vivir, que la vida no se acaba si tu no quieres y valorar a toda la gente que te quiere. La clave es ver mas posibilidades que limitaciones. Cambia el foco, enfócate en la respuesta, la solución, en lo bueno. Por muy negro que lo veamos todo, siempre hay una luz en el final del túnel. Siempre lo tenemos que tener presente, a veces no tenemos otra opción, nunca sabremos lo más fuerte que tenemos hasta que lo vivimos. Hay que meterte de lleno a la adversidad, una vez que hayamos aprendido la lección.

Estamos aquí para ser felices, no para sufrir, odiar ni estar tristes. Mi mejor amigo me dio el consejo más importante de mi vida, tienes dos opciones, seguir el modo victima y quejarte de todo o cambiar radicalmente pensar en el futuro y luchar por volver. Lo principal para no quedarte en la frustración, es aceptar lo ocurrido.  Para que preocuparte por algo que ya no puedes volver a cambiarlo, esto te frustra. En el presente estás con nostalgia pensando en cosas que no van a volver. El día que tu aceptas la situación es cuando aparecen un montón de posibilidades. La autoestima es frágil, yo tengo que trabajarla día a día, le das vueltas a la cabeza, tenemos mucha responsabilidad. Hay que aceptar. Yo pienso que la aceptación es mágica, pero nunca ni con la pena ni la tristeza ni la culpa. Porque esto son emociones humanas pero tenemos que aprender a gestionar. Hay que transformar todas las emociones en positivas. Constancia, perseverancia y fuerza de voluntad. El secreto del éxito no es tratar de evitar los problemas ni deshacerte de ellos, tampoco acobardarte ante ellos. El secreto es crecer tú de forma que seas más grande que cualquier problema.

Vivir el presente, disfrutando de cada instante y mirar al futuro con esperanza y optimismo.

Muchísimas gracias, buenas tardes.

Niko Rosales.

Read more

¡Pido perdón!

¡Hoy pido perdón!  Sabemos que estamos expuestos a cometer errores y a hacer las cosas mal de tanto en tanto, incluso cuando existe mucho cariño de por medio. No existe ninguna relación en la que cualquiera de las partes no haya metido la pata una vez, dos o tres, o quizás mas. Imagino que si una persona en la que confiaste durante tantos años, te haga daño y corremos rápidamente a pedirle perdón, ¿Cómo haces para dejar atrás el dolor y la decepción?

Pero, ¿y si el asunto ha sido muy grave y te he traicionado por todo lo alto? ¿Puedo pretender que me perdones en ese caso? No, no tienes que perdonarme inmediatamente. Faltaría más. Necesitas tiempo para asimilar lo ocurrido, para que la ira y la indignación iniciales vayan pasando. Quizás más tarde podamos hablar de ello para aclarar el asunto y, más adelante aún, te sientas preparado para perdonarme. Sin prisas. Analízalo con calma.

Es mucho peor para una relación decir: «te perdono» sin sentirlo realmente, que tomarse el tiempo que se precise para resolver la situación sin que queden resentimientos de por medio. Por eso, aunque yo te presione llena de culpabilidad y quiera escuchar que me perdonas, tómate tu espacio y tu tiempo. Porque el perdón es una concesión que realizas principalmente contigo.

Cuando te sientas listo para liberarte del dolor que te causé, entonces sí, perdóname, sin que ello signifique que debas olvidar lo que te hice. Tienes todo el derecho del mundo a estar enfadado, a tomar las precauciones necesarias para que no vuelva a repetirse lo ocurrido e incluso a terminar con la relación, pero perdóname.

Deja en el pasado lo pasado y camina libre.

Hazlo, independientemente de que reconstruyamos o no nuestra amistad.

Hazlo por ti.

Buenas tardes,

Niko Rosales.

Read more

Siempre venia a mi casa, quería ser mi amigo.

Hola compañeros. Os voy a confesar que la pandemia me tiene bastante loco, ahora abrimos negocios, ahora paramos orquestras, ahora abrimos fiestas ahora paramos salas de baile. Ya no sabemos como estamos ni como saldremos de esto pero dentro de este follón hoy os hablaré de una cosa que me ha pasado. A raíz de un jaleo con mi mejor amigo que no viene a cuento (todo positivo eh) no se que haría sin mi Dani jajaja., me di cuenta que en mi vida tenia gente tóxica de nuevo, atención ¡ALARMA TERROR! La mayoría de estas personas tan preciosas aparecen de la manera más gentil y cargadas de buenas intenciones, y no es hasta pasado un tiempo cuando las logramos desenmascarar. Os digo que sus rasgos más distintivos es que son tan narcisistas, ególatras o deshonestas.

Os seré sincero este tipo de personas no aportan nada positivo a tu vida pero, quizá aún no te habías dado cuenta hasta ahora. Su principal característica es el egoísmo, siempre miran por su interés y pueden llegar a manipularte para conseguir lo que quieren. ¡Dios santo! este tipo de personas son capaces de destruir el intento de crear algo sano, es decir, hacen lo que sea necesario para no dejar que algo te haga feliz.

Quiero contarte algunos consejos para evitar a la gente tóxica, sobre todo si crees que existe en tu vida alguna personalidad de este tipo. Yo he vivido estas semanas  uno así y madre de dios. ¡que difícil suena!. «Lo tóxico» es insoportable, llegan momentos de no comprensión. Si os digo que hasta mi mejor amigo le ha TENIDO que escribir porque no me dejaba en paz, diciéndole perlas como «NO QUEREMOS ESTAR CONTIGO». Necesitarás grandes dosis de paciencia, asertividad y comprensión. Si ¿tienes cerca un tóxico? aquí tienes 5 consejos sobre cómo fluir en modo CHILL jaja:

  • 1. Este primer punto es esencial: No te sientas mal por ser un poco egoísta. No puedes esperar ser “buena persona” con alguien que se quiere aprovechar de ti. Recuerda que antes de nada está tu vida y tu puta vida. ¡’Es tuya!
  • 2. Es lógico sentir que quieres alejarte de las personas que te causan algún mal. Sabes que mucha de su personalidad es dañina y buscarán sacar beneficio propio o te harán sentir mal con cualquier estratagema.
  • 3.  La autoconfianza es lo que te dará fortaleza y tranquilidad para tratar a esta clase de personas. Es muy difícil defenderse de los ataques psicológicos, los sentimientos de culpabilidad y la negatividad si no tienes seguridad en ti mismo.
  • 4. No sigas su juego. Aprende a diferenciar la realidad del drama que ellos quieren simular. Utiliza tu sentido común y mantente firme en tus decisiones y en tus puntos de vista. Si crees que con algo que te pide es una manipulación, sé cortante y di NO.
  • 5. Evita emociones negativas. Reconoce la culpa, los remordimientos, la pena y otros sentimientos que pueden hacerte vulnerable. Si aprendes a conocerte, reconocerás cuando una emoción es provocada por otra persona y te será más sencillo eliminarlas.

La mayoría de la gente que vive o ha vivido una relación tóxica, ha pasado por diferentes etapas y ninguna de ellas ha sido beneficiosa ni sana. Nos engañamos a nosotros mismos negando que esa persona pueda llegar a ser un vampiro emocional o una relación tóxica, más cuando se trata de alguien muy cercano.

Prolongamos la agonía, nos echamos la culpa a nosotros mismos incluso cuando esa persona nos ha perdido el respeto, se aprovechan de nosotros y abusan de tu confianza.

Y es que alguien dijo alguna vez: Quédate con las personas que sumen, y deja atrás aquellas que resten.
Cualquier duda, no dudes en contactar conmigo nikorosales@gmail.com
En mi caso, están los tóxicos fuera de mi vida.
Buenas noches.

 

Read more

¡Piloto automático!

No estamos acostumbrados a reflexionar sobre quiénes somos y qué queremos.

A mi me pasa. Casi la mayoría de nosotros vivimos la primera parte de nuestra vida en piloto automático (yo era experto en carreras de alto riesgo). Vamos al colegio y al instituto, estudiamos una carrera universitaria, buscamos trabajo en una gran empresa… simplemente porque es lo que hace todo el mundo y porque es lo que nuestros padres nos han dicho que hay que hacer. Pero en ningún momento nos paramos a pensar si eso es lo que queremos realmente o si ese camino nos va a llevar a donde queremos ir. Por eso, cuando tenemos una crisis existencial y nos hacemos por primera vez la pregunta ¿qué quiero hacer con mi vida?.

En mi caso, desde joven que era, he vivido tantos años de manera inconsciente que he perdido el contacto con quiénes somos y con nuestros verdaderos deseos, que ahora se encuentran sepultados por un montón de ideas inculcadas desde nuestro entorno sobre quiénes deberíamos ser y qué deberíamos querer. Existen multitud de obstáculos con los que tienes lidiar, y necesitas superarlos todos con éxito para poder alcanzar tu objetivo. En los últimos años yo he cambiado mucho, he popularizado la teoría de que todos nacemos con una pasión, un propósito o una vocación , y que la clave para sentirnos realizados profesionalmente es encontrarla y dedicarnos a ella. Eso lleva a mucha gente que no sabe qué hacer con su vida a creer que su problema es ese, que aún no han averiguado cuál es su pasión/vocación/propósito, y a lanzarse a buscarla. El problema es que, aunque esta idea de «hacer lo que amas» suena muy bien y vende muchos libros, en la práctica no se sostiene.

En primer lugar, porque nadie te explica exactamente que hay que hacer para encontrar tu pasión.

Es por eso que creo necesario hacer una evolución de mi personaje para enseñarte todo lo que he aprendido.

Read more

GUAU! 6 Septiembre

Hoy cumplo años y no me gusta, vale lo acepto, pero soy un jovenzuelo. Cuando miro atrás y pienso lo que he vivido y estamos viviendo es un Coctel de emociones digno del mejor club de Habana. Sin embargo, como en todos los cumpleaños de cualquier mortal, durante ese día tan como cualquier otro, la frase que más te llega no es cómo te sientes, ni cada cuánto te aman, ni siquiera cómo te lo has montado para llegar con vida hasta aquí. La palabra que más escuchas no es otra que felicidades. Así, en plural. Como si no bastase con una, la gente que te quiere intenta desearte muchas. Y tú encima te ves obligado a darles las gracias. ¡Bueno les agradeces que tengan un fantástico momento para pensar en ti!

Últimamente necesitamos muchas felicidades, casi todos no nos podemos quejar. Pero no hay gente feliz o casi feliz. Son los felices que mi abuela llamaba felicianos. Y así no se puede ir por la vida, solía rematar. Son todos aquellos que, por más que te esfuerces, jamás cambiarán. Y desde luego, nunca esperes que gracias a ellos, las cosas cambien. Lo cual me lleva al cambio como fuente de infelicidad. Pero eso daría para otro artículo. Pero es que si pones tu ilusión en el futuro, tu fuente de satisfacción serán tus proyectos, todo aquello que estés preparándote para llevar a cabo. Ese futuro que se está creando hoy, o lo que es lo mismo, ya. Si me lo preguntas a mí, soy más de los que no ve el vaso ni medio lleno ni medio vacío. Y es que a mí no me preocupa el volumen, sino el caudal. La mejor forma de llenar esta bañera que perdió el tapón hace tiempo, es tratando de que siempre el flujo de cosas buenas sea mayor que el de las cosas que te hacen mal. Eso es disfrutar la vida a temperatura aceptable.

Por lo tanto, sólo me queda una explicación: en realidad no estaban deseándome muchas felicidades por mi cumpleaños, sino que intentaban regalarme un poquito de tiempo, eso es bonito y muy buen gusto recibirlo todos los días cosas y más, de personas bonitas.

Y compensar así esas otras no tan bonitas, el único lastre que es imposible soltar.

Gracias por las felicitaciones.

¡buenas noches!

Read more

¡Adiós a otros!

Quisiera de alguna forma borrar la memoria del tiempo que compartimos en estos momentos. En parte hemos empezado poco a poco a trabajar en eventos, pero poco a poco es de forma lenta, no nos acostumbraremos a volver a estar al pie del cañón. Hoy tocaba despedir a otros de los amigos artistas que me han acompañado en los últimos años y como tenia que explicarlo, decidí escribirlo en mi blog. Nunca antes habíamos visto con tanta nitidez cómo el virus de la desinformación, el descrédito de las instituciones y la vulnerabilidad ante los mensajes simplistas se extiende de forma acelerada en personas cercanas. Se me da muy mal decir adiós. Crecer es aprender a despedirse, he dicho siempre. Quizás sólo por eso, puede que aún hoy siga siendo un inmaduro. Así que me pienso dar el piro a la francesa, como hago siempre que salgo con amigos, sin decir nada a nadie, sin despedirme de veras. Si en este artículo, en cualquier momento, dejo una frase a medias, una de esas que siempre he sido incapaz de acabar, ya sabes de qué va.  Escribí lo que necesitaba sentir, un consuelo que hubiera dado a cualquier amiga en mi misma situación, me dije las palabras necesarias para poder salir adelante. Sí, la vida a veces es muy jodida pero también tiene su parte maravillosa. Y muchas veces nos las perdemos por pensar en las cosas negativas y hacerlas protagonistas de nuestro día a día, como si ellas fueran el motor que nos impulsara. ¡Y no! El motor que nos impulsa o al menos, el motor que me impulsa a mí es descubrir lo bonito de la vida, que puedo apreciar gracias a las malas situaciones.

Sin embargo, antes de irme, y porque mi abuela siempre me decía eso de que es de bien nacidos ser agradecidos, debería darle las gracias a tanta gente que me pasaría de las 900 palabras que siempre me he impuesto como límite. Empezando por un amigo que hoy sé que está dolido. Y al que siempre tendré en un pedestal. Tampoco quisiera darme la importancia que no tengo. Soy muy consciente de mucho que me queda, de lo mindundi que sigo siendo al lado de gente muy grande a la que admiro y seguiré admirando por su forma de plasmar el miedo, la esperanza, la rabia o la soledad. A mí este espacio siempre me vino grande. Lo sé. Y siempre lo he sabido. Pero como ocurre con los abrigos que te dejan, siempre encuentras tu manera de arremangártelos y hacerlos tuyos aunque sólo sea de manera temporal. Y hasta te diría que abrigan más. No sólo por la tela que sobra. Sino por las arrugas que crean, y como todo el mundo sabe, cuando algo o alguien tiene arrugas, como que refugia más.

Read more

¡2021 de vacaciones!

Hoy fuera postureo, os dejo una foto de mis rutas de montaña, si amigos no lloréis que también hacemos deporte. No hace falta quejarse ni llorar más porque llegamos al mundo berreando. Es un verano triste, otra vez diferente, sin espectáculo y sin show, ya veis, en mi página Web no se puede añadir nada porque no hay «JALEO» es el año de aceptar y perdonar a lo que sea que nos tiene así.

Todo el día nos estamos quejando que esta mierda de vida que nos ha tocado vivir no vale para nada. Las nuevas olas de las nuevas variantes COVID vienen y van como quien bebe agua, pero seguimos comportándonos como payasos sin respetar absolutamente nada. Estamos cansados y agobiados. Y sí, queremos reanudar la marcha, y recuperar tantas cosas que hemos perdido, nuestras vidas donde las dejamos en marzo.

Pero tememos que reanudar la marcha suponga volver a nuestras vidas ansiosas e hiper productivas de entonces. O peor: nuestras vidas ansiosas e hiperproductivas de entonces, pero quitándoles parte de lo que las hacía soportables.  Con distancia social, sin besos ni abrazos, con aforo en las playas. La nueva normalidad.

Deseo que este verano lo paséis genial que disfrutéis de los vuestros, a veces con algún abrazo prohibido.

Lo que no tienes es ganas de seguir con esta gran puta mierda.

Buenas noches.

Read more

La manada sobrevive

No os pasa que estamos artos de tanto miedo, terror, pavor, ansiedad, pandemia, virus, vacunas, negocios y muchas cosas más. ¡hace pereza solo leerlo!

Os podría mentir pero os puedo ser sincero, pero aquí siempre digo la verdad, estoy viviendo una etapa difícil, como quizás jamás la hubiera imaginado, una historia surrealista como uno de los mejores libros de Tolkien. Estoy a punto de perderlo absolutamente todo, aunque hay algo que jamás pueden quitarme. Esta es y será mi libertad. Quiero que sepas que voy a salir y voy a disfrutar de las cosas que me ofrece la vida, sin mirar atrás y anclarme en el pasado. Quiero saber que gracias a mis mejores amigos hoy soy lo que soy. Se me da muy mal decir adiós. Pero despido la etapa por finalizada.

Crecer es aprender a despedirse, he dicho siempre. Quizás sólo por eso, puede que aún hoy siga siendo un inmaduro, ya que necesito mi manada para sobrevivir a todos los problemas que afrontamos a lo largo de nuestra vida.  Aunque si lo pienso, me alegro tanto de tenerlos, quien tendría una buena historia, sino tuviera nadie a quien compartirlo. Ahora ya me voy a ir, me voy a despedir de esta etapa como hago siempre en este blog, en silencio, con pocas palabras, sin decir nada a nadie, sin despedirme de veras. Si en este blog, en cualquier momento, dejo una frase a medias, una de esas que siempre he sido incapaz de acabar, ya sabes de qué va.  El caso es que después de ya no sé cuántos años escribiendo aquí –también soy muy malo para las fechas–, empiezo una nueva etapa. Una nueva etapa donde iremos juntos en manada, solos, como esos lobos solitarios en el bosque, juntos a otro sitio, a otro lugar, a empezar otro proyecto que ahora no viene al caso. O igual a mi casa, a escribir en mi blog, eso ya lo veremos porque lo cierto es que aún tengo cosas por decidir y por cerrar. Da lo mismo lo que pase.

Sin embargo, antes de irme, ¡un paréntesis! No me voy del blog, nos veremos por aquí, entre miles de errores y algún éxito. Espero que volvamos a encontrarnos juntos en todos los nuevos proyectos que vienen. Precisamente, ellos tienen muchas ganas, están locos, me hacen caso y no saben como me llegan a convencer que lo que estamos haciendo es histórico. Mi terapia ha sido en abrazarles, en confiar en ellos, en dejarme llevar, en llorarles en el hombro, en explicar cada emoción salida de dentro, sin filtros, con verdad.

Tampoco quisiera darme la importancia que no tengo. Soy muy consciente de mucho que me queda, de lo mindundi que sigo siendo al lado de gente muy grande a la que admiro y seguiré admirando por su forma de plasmar el miedo, la esperanza, la rabia o la soledad.  Pero como ocurre con los abrigos que te dejan, siempre encuentras tu manera de arremangártelos y hacerlos tuyos aunque sólo sea de manera temporal. Y hasta te diría que abrigan más. No sólo por la tela que sobra. Sino por las arrugas que crean, y como todo el mundo sabe, cuando algo o alguien tiene arrugas, como que refugia más.

Me voy, ah, sí, que el último que apague la luz, –que no está la factura para dejarla encendida–, pero que sobre todo jamás cierre la puerta.

Porque vamos a salir, salirnos de nuestro camino.

Porque esta noche y esta vez, para siempre.

La manada sobrevive.

Read more

¡La autoestima es la clave de la vida!

Seguro que estás pensando porque no he escrito más a menudo, que ahora tengo tiempo. Estamos en momentos duros, estáis todos un poco artos de esta mierda de Pandemia Mundial que nos ha tocado vivir. Todos nos enfrentamos en la vida a problemas y obstáculos ante los cuales muchas veces nos quedamos paralizados. ¿No os pasa? A mi si. Nos parece que un problema es irresoluble o que, simplemente, no tenemos el talento o la capacidad necesarios para encontrarle una solución.

Pienso que esta situación inesperada produce estado de shock. Lo que estamos viviendo parece ciencia ficción. Y es normal que el ser humano entre primero en una fase de negación, de decir esto no me puede estar pasando a mí. Más tarde llega la ira, el enfado, el resentimiento, el pensar que en el pasado pudimos hacer más, pudimos ahorrar más o ser más previsores. Es cuando nos atascamos en esa fase de tensión, nos enfadamos con la vida. El estado de rebeldía es un estado lógico, pero desde el punto de vista mental y físico es negativo. De esa primera etapa de enfado hay que pasar a una fase de aceptar la realidad, enfocarse en esta nueva situación y ayudar a las personas.

Hoy en día, también hay muchas personas que han hecho lo posible para sacar adelante sus empresas, trabajos y vidas y que, derrota tras derrota, se sienten sin fuerzas para seguir adelante. Ante ciertos retos, se nos nubla la mente, nos cuesta pensar con claridad mientras notamos que nos invade la angustia, se nos hace un nudo en el estómago y sentimos como si algo nos robara toda nuestra energía. Para que generemos nuestros propios estados de ansiedad es suficiente con que nos imaginemos que en el futuro van a aparecer problemas y que vamos a ser incapaces de resolverlos. La ansiedad es un estado de inquietud en el cual sufrimos en el presente por algo que ni siquiera sabemos con certeza que se va a manifestar en el futuro.
Todo ello hace que sea necesario conocer las profundidades de nuestro interior para comprender mejor de dónde surgen nuestras verdaderas limitaciones. Si queremos aumentar nuestra capacidad para resolver problemas y deseamos potenciar nuestra competencia a la hora de descubrir oportunidades, necesitamos aprender cómo transcender los límites que nuestra mente nos impone. Cuando entendamos por qué actuamos como lo hacemos, podremos empezar a diseñar nuevas estrategias que nos permitan alcanzar lo que hasta ahora nos parecía inalcanzable. Es en este nuevo espacio de posibilidades donde afloran la creatividad, la sabiduría y la energía que transforman por completo nuestra experiencia, al traer una mayor serenidad, ilusión y confianza a nuestras vidas.
Nos vemos en breve, buenas noches
Niko Rosales.

 

Read more